Mantenimiento del Robot de Cocina

Antes de aconsejarle sobre el mantenimiento óptimo de su procesador de alimentos, nos gustaría señalar que el propósito de esta guía no es proporcionarle información sobre cómo actuar en caso de un mal funcionamiento o una avería de su controlador de cualquier tipo.

Por lo tanto, para este tipo de problemas o para obtener información sobre la garantía del producto, es mejor consultar cuidadosamente el manual de instrucciones o contactar con el soporte técnico proporcionado por el fabricante.

La amplia familia de robots de cocina incluye varios tipos de pequeños electrodomésticos, cada uno con sus propias características y necesidades de mantenimiento, por lo que nuestro consejo es leer siempre atentamente el folleto y seguirlo, mientras que en esta guía intentaremos darle consejos generales útiles para mantener su procesador de alimentos en su mejor estado.

Cómo limpiar el cuerpo de la máquina

Los procesadores de alimentos pueden dividirse en dos macro grupos: mezcladores planetarios y procesadores de alimentos.
En ambos casos, los robots se componen de un cuerpo de máquina en el que se posiciona el motor y de una serie de accesorios desmontables que pueden ser de diferentes materiales según el modelo y la categoría de precio.

El cuerpo de la máquina, normalmente de plástico o de metal fundido a presión (cepillado o lacado), es muy fácil de limpiar, basta con pasarla con una esponja suave, húmeda y ligeramente jabonosa, y luego secarla bien con un remo. Nunca se sumergirá en agua bajo ninguna circunstancia porque el motor se dañará irreparablemente cuando esté mojado. Esto se aplica a todos los procesadores de alimentos, ya sean Kenwood, KitchenAid, Bosch o Moulinex.
En lo que se refiere al mantenimiento, es posible que algunos modelos necesiten ser “aceitados” en las partes de los soportes del motor (por ejemplo, el KitchenAid Artisan). En este caso, siga las instrucciones del manual y póngase en contacto con el fabricante para obtener más información sobre cómo proceder y los productos que se van a utilizar.

Cómo limpiar los accesorios

Con respecto a los accesorios (cuencos, boquillas de batidoras, cuchillas, látigos, etc….) es importante proceder al lavado en función del material con el que están fabricados.
El vidrio y el acero inoxidable se pueden lavar sin problemas en el lavavajillas, mientras que en lo que respecta al plástico, es mejor prestar más atención.
Incluso el plástico duro, con el tiempo y las altas temperaturas del lavavajillas, puede dañarse y perder su brillo volviéndose opaco y decolorado, por lo tanto, nuestro consejo es lavarlo preferiblemente a mano y limitar el uso del lavavajillas sólo a los casos más difíciles, para eliminar el olor a ajo y cebolla, por ejemplo, o por la grasa persistente.
También es aconsejable lavar las cuchillas para cortarlas a mano con el fin de conservar su afilado.
Última nota, los látigos y ganchos para amasar el planetario: si son de acero inoxidable se pueden lavar con seguridad en el lavavajillas, así como los de metal recubierto que recomendamos lavar a mano para no dañar el recubrimiento, si en cambio son de aluminio se deben lavar sólo a mano porque este metal se vuelve negro en el lavavajillas.

 

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